Durante décadas, las empresas midieron su valor por activos tangibles: maquinarias, edificios o capital financiero. Sin embargo, en la economía digital actual, el verdadero diferenciador competitivo ya no se toca ni se contabiliza fácilmente: se piensa. La gestión del conocimiento es el proceso mediante el cual las organizaciones capturan, organizan y aprovechan el saber colectivo de sus equipos, convirtiéndolo en productividad, innovación…
